Raíces
HACE 70 AÑOS
Mi abuelo fundó una fábrica de cosméticos en Guatemala desde cero. Esa curiosidad por aprender y crear productos de calidad marcó el inicio de todo lo que hoy somos.
CRECÍ ENTRE FÓRMULAS
Mi papá trabajó toda su vida en la fábrica, y eso se volvió parte de mi mundo. En el colegio hacía “cremas” para la clase de ciencias y en vacaciones jugaba en la bodega con mi hermano.
UNA INDUSTRIA QUE ME FORMÓ
Me crié rodeada de fragancias, diseños de etiquetas y conversaciones sobre calidad. Ahí aprendí que detrás de un buen producto hay intención, ciencia y consistencia.
MI HISTORIA CON EL PELO
Nací colocha y por años viví inseguridades (hasta bullying). Pasé por etapas de alisados y tratamientos fuertes buscando encajar, sin darme cuenta del daño que me estaba haciendo.
VOLVER A MIS COLOCHOS
Con el tiempo y más conocimiento en cuidado personal, decidí dejar los tratamientos químicos y recuperar mi textura natural. Fue un proceso, pero también el inicio de volver a enamorarme de esos colochos que me daban parte de mi personalidad.
2019
LA IDEA NACE
En 2019, mi hermano y yo nos preguntamos: ¿y si usamos la infraestructura y experiencia familiar para crear algo nuevo? Empecé a investigar tendencias y necesidades reales mientras estudiaba mi maestría.
UNA VERDAD INCÓMODA
Descubrí que muchos productos en el mercado no usan los porcentajes recomendados de activos, y por eso no dan resultados consistentes. Y entendí algo clave: hay demasiados tipos de cabello como para que “una sola fórmula” funcione para todos.
2020
PAUSA INESPERADA
Rowe iba a lanzarse en 2020, pero la pandemia lo cambió todo. Esa pausa nos dio tiempo para construir con calma: branding, website y dirección de marca.
2021
AÑO DE LABORATORIO
En 2021 nos dedicamos a formular, testear, prototipar y mejorar sin parar. Fue un año de obsesión por los detalles y por hacerlo bien.
2022- HOY
LANZAMIENTO
Rowe salió al mercado en 2022. Han pasado 3 años y, aunque al inicio me daba pena aparecer en redes, entendí que mi historia también es parte del ritual y la comunidad que estamos construyendo y es por eso que ahora me presento por estos medios y les cuento mi hisotria.
Raíces
HACE 70 AÑOS
Mi abuelo fundó una fábrica de cosméticos en Guatemala desde cero. Esa curiosidad por aprender y crear productos de calidad marcó el inicio de todo lo que hoy somos.
CRECÍ ENTRE FÓRMULAS
Mi papá trabajó toda su vida en la fábrica, y eso se volvió parte de mi mundo. En el colegio hacía “cremas” para la clase de ciencias y en vacaciones jugaba en la bodega con mi hermano.
UNA INDUSTRIA QUE ME FORMÓ
Me crié rodeada de fragancias, diseños de etiquetas y conversaciones sobre calidad. Ahí aprendí que detrás de un buen producto hay intención, ciencia y consistencia.
MI HISTORIA CON EL PELO
Nací colocha y por años viví inseguridades (hasta bullying). Pasé por etapas de alisados y tratamientos fuertes buscando encajar, sin darme cuenta del daño que me estaba haciendo.
VOLVER A MIS COLOCHOS
Con el tiempo y más conocimiento en cuidado personal, decidí dejar los tratamientos químicos y recuperar mi textura natural. Fue un proceso, pero también el inicio de volver a enamorarme de esos colochos que me daban parte de mi personalidad.
2019
LA IDEA NACE
En 2019, mi hermano y yo nos preguntamos: ¿y si usamos la infraestructura y experiencia familiar para crear algo nuevo? Empecé a investigar tendencias y necesidades reales mientras estudiaba mi maestría.
UNA VERDAD INCÓMODA
Descubrí que muchos productos en el mercado no usan los porcentajes recomendados de activos, y por eso no dan resultados consistentes. Y entendí algo clave: hay demasiados tipos de cabello como para que “una sola fórmula” funcione para todos.
2020
PAUSA INESPERADA
Rowe iba a lanzarse en 2020, pero la pandemia lo cambió todo. Esa pausa nos dio tiempo para construir con calma: branding, website y dirección de marca.
2021
AÑO DE LABORATORIO
En 2021 nos dedicamos a formular, testear, prototipar y mejorar sin parar. Fue un año de obsesión por los detalles y por hacerlo bien.
2022- HOY
LANZAMIENTO
Rowe salió al mercado en 2022. Han pasado 3 años y, aunque al inicio me daba pena aparecer en redes, entendí que mi historia también es parte del ritual y la comunidad que estamos construyendo y es por eso que ahora me presento por estos medios y les cuento mi hisotria.